Tratamiento y cirugía de mínima incisión del hallux valgus o juanete en Donostia-San Sebastián
El juanete de sastre, bunionette o quintus varus es una deformidad situada en la parte externa del antepié, a la altura de la cabeza del quinto metatarsiano. Puede acompañarse de desviación del dedo pequeño, separación entre los metatarsianos y una prominencia ósea que provoca molestias al caminar o utilizar determinados tipos de calzado.
El roce continuado con el zapato puede producir dolor, inflamación, enrojecimiento, durezas o callosidades. El tratamiento depende del tipo de deformidad y de los síntomas de cada paciente. Cuando las medidas conservadoras no son suficientes, la cirugía de mínima incisión permite actuar sobre la prominencia y, cuando es necesario, corregir la posición del quinto metatarsiano.
En este artículo explicaremos el tratamiento conservador y quirúrgico del juanete de sastre o quintus varus. Las causas, síntomas y diagnóstico se desarrollan en el siguiente artículo: «Quintus varus o juanete de sastre: qué es, causas, síntomas y diagnóstico».
Tratamiento conservador del juanete de sastre
- Calzado ancho y con espacio suficiente para los dedos.
- Evitar zapatos estrechos, rígidos o con costuras sobre la prominencia.
- Protectores de silicona para disminuir el roce sobre el juanete.
- Tratamiento de durezas y callosidades.
- Plantillas personalizadas para mejorar la distribución de las cargas.
- Ortesis digitales cuando existe desviación del quinto dedo.
- Reposo relativo y medidas antiinflamatorias durante las fases más dolorosas.
La elección de estas medidas se realiza después de valorar la deformidad, el tipo de apoyo y las actividades habituales del paciente.
Cuando las molestias persisten, dificultan el uso de calzado o interfieren en la marcha, el trabajo o la actividad deportiva, puede ser recomendable valorar una corrección quirúrgica.
INDICACIÓN QUIRÚRGICA
¿Cuándo está indicada la cirugía?
La cirugía del juanete de sastre o quintus varus puede estar indicada cuando la prominencia situada en la parte externa del pie provoca dolor persistente, inflamación, rozaduras, callosidades o dificultad para utilizar calzado.
- Dolor persistente en la prominencia externa del pie.
- Inflamación en la zona de la prominencia.
- Rozaduras repetidas con el calzado.
- Callosidades o durezas en la zona de la prominencia.
- Dificultad para utilizar determinados tipos de calzado.
- Progresión de la deformidad.
- Limitación para caminar, trabajar o practicar deporte.
Generalmente, la intervención se plantea después de comprobar que las medidas conservadoras no proporcionan una mejoría suficiente.
Antes de tomar una decisión se realiza una valoración clínica y radiológica individualizada. Las radiografías en carga permiten estudiar cómo se comporta el pie al soportar el peso corporal y analizar la posición del quinto metatarsiano, la alineación del dedo y el grado de deformidad.
Esta valoración permite decidir qué procedimiento puede ser más adecuado en cada caso.
¿En qué consiste la cirugía de mínima incisión del juanete de sastre o quintus varus?
PROCESO DE LA CIRUGÍA
La cirugía de mínima incisión permite corregir el juanete de sastre mediante pequeños accesos cutáneos de pocos milímetros, evitando realizar una apertura amplia de los tejidos.
El objetivo no consiste únicamente en reducir la prominencia visible. Cuando existe una alteración estructural del quinto metatarsiano, es importante corregir también la causa que está provocando el exceso de presión sobre la zona externa del pie.
Dependiendo de estas características, durante la intervención pueden realizarse diferentes procedimientos.
Valoración preoperatoria
Antes de la cirugía se realiza una exploración clínica y se estudian radiografías en carga para conocer la posición del quinto metatarsiano, la alineación del dedo y las características concretas de la deformidad.
Anestesia local guiada por ecografía
La intervención puede realizarse mediante anestesia local. El apoyo de la ecografía permite visualizar las estructuras anatómicas durante determinados procedimientos y realizar una anestesia dirigida a la zona que se va a intervenir.
Remodelación de la prominencia ósea
Cuando existe principalmente una prominencia lateral localizada, puede realizarse un fresado controlado del hueso a través de pequeñas incisiones. El objetivo es disminuir el volumen de la prominencia y reducir la presión y el roce con el calzado.
Osteotomía del quinto metatarsiano
Cuando el quinto metatarsiano presenta una desviación o una angulación aumentada, eliminar únicamente la prominencia puede no ser suficiente. En estos casos puede realizarse una osteotomía, que consiste en efectuar un corte controlado en el hueso para modificar su posición.
Corrección del quinto dedo
Si además existe una desviación o deformidad del quinto dedo, pueden realizarse procedimientos complementarios sobre los tendones, la cápsula articular o las falanges.
Control radiológico, vendaje y alta
Durante la intervención puede utilizarse fluoroscopia, un sistema de imagen radiológica en tiempo real que permite comprobar la posición del instrumental y controlar la corrección realizada. Al finalizar, se coloca un vendaje específico que ayuda a proteger la zona.
— Ventajas de la cirugía de mínima incisión
La principal característica de la cirugía de mínima incisión es que permite realizar determinadas correcciones mediante accesos cutáneos de pocos milímetros.
Sin embargo, la cirugía de mínima incisión no consiste simplemente en realizar una intervención a través de incisiones pequeñas. El resultado depende principalmente de seleccionar correctamente la técnica y realizar una corrección estructural adecuada a cada deformidad.
No todos los juanetes de sastre necesitan el mismo procedimiento, por lo que la valoración previa es fundamental.
Nuestros podólogos especialistas
Iker Ariño
Podólogo especialista cirugía y biomecánica
¿Cómo es el postoperatorio?
El postoperatorio puede variar según el tipo de osteotomía realizada, la gravedad inicial de la deformidad y si se han corregido otras alteraciones del pie durante la misma intervención.
Por este motivo, las indicaciones y los tiempos de recuperación se adaptan a cada paciente.
Primeros días
Mantener un reposo relativo, evitando caminar más de lo necesario y manteniendo el pie elevado siempre que sea posible para ayudar a controlar la inflamación. También es importante conservar el vendaje limpio y seco, utilizar correctamente el calzado postquirúrgico y seguir las indicaciones de medicación y cuidados establecidas tras la intervención.
Apoyo y calzado postquirúrgico
En muchos pacientes se permite caminar desde el inicio con un zapato postquirúrgico específico, que protege la zona intervenida y ayuda a distribuir las cargas. Durante las primeras semanas conviene limitar los desplazamientos y aumentar la actividad de forma progresiva.
Vendajes y revisiones
Los vendajes cumplen una función importante durante la recuperación, ya que ayudan a mantener la corrección y controlar la inflamación. No deben retirarse ni modificarse en casa salvo indicación expresa.
Cambio a calzado convencional
El paso al calzado convencional se realiza progresivamente cuando la consolidación es adecuada y la inflamación permite utilizar un zapato amplio sin provocar molestias. Entre cuatro y seis semanas.
Actividad deportiva
La actividad física se reintroduce de manera progresiva. Inicialmente se evitan los deportes de impacto, la carrera y los saltos.
Incorporación laboral
La reincorporación al trabajo depende principalmente del tipo de actividad profesional. Los trabajos sedentarios pueden permitir una vuelta más temprana si es posible mantener el pie protegido y realizar descansos.
Una planificación adaptada a la forma de tu pie
No todos los casos necesitan la misma corrección. En algunos puede ser suficiente reducir una prominencia localizada; en otros, puede ser necesario corregir la posición del hueso o tratar también una deformidad del dedo pequeño.
La intervención se planifica según las características de tu pie, con el objetivo de reducir el dolor y la presión del calzado. Antes de decidir, te explicamos la técnica propuesta y cómo será la recuperación.
Cirugía del juanete de sastre en Donostia - San Sebastián
Si tienes dolor en la parte externa del pie, molestias continuas con el calzado o una prominencia junto al quinto dedo, en la Clínica del Pie Ariño en Donostia – San Sebastián podemos realizar una valoración específica para determinar si se trata de un juanete de sastre y conocer el grado de deformidad.
Mediante la exploración clínica y el estudio radiológico podemos valorar la posición del quinto metatarsiano y establecer si el tratamiento conservador puede ser suficiente o si conviene estudiar una corrección quirúrgica. Cada tratamiento se planifica de forma individual según la deformidad, los síntomas y las necesidades del paciente.
Preguntas frecuentes sobre LA CIRUGÍA DE JUANETE DE SASTRE
Preguntas frecuentes
¿El juanete de sastre puede desaparecer sin cirugía?
Las medidas conservadoras pueden reducir considerablemente el dolor, el roce y la inflamación, pero no suelen eliminar la prominencia ósea ni corregir de forma definitiva la desviación del quinto metatarsiano.
La cirugía se valora principalmente cuando las molestias persisten y empiezan a afectar al calzado, la marcha o las actividades cotidianas.
¿La cirugía consiste solamente en limar el hueso?
No siempre.
En determinadas deformidades leves puede ser suficiente remodelar una prominencia ósea localizada. Sin embargo, cuando existe una desviación estructural del quinto metatarsiano puede ser necesario realizar una osteotomía para modificar su posición.
Limitarse a eliminar la prominencia sin estudiar la causa de la deformidad podría producir una corrección insuficiente.
¿Se puede caminar después de la cirugía?
En muchos casos se permite caminar desde el primer día utilizando un zapato postquirúrgico específico.
Esto no significa que pueda realizarse una actividad normal inmediatamente. Durante las primeras semanas suele ser necesario limitar el tiempo de marcha y respetar las indicaciones de apoyo establecidas por el especialista.
¿Se pueden operar los dos pies a la vez?
En determinados pacientes puede plantearse una cirugía bilateral, pero no es adecuada en todos los casos.
La decisión depende del tipo de deformidad, el procedimiento necesario en cada pie, la autonomía del paciente durante el postoperatorio, su situación laboral y su capacidad para cumplir correctamente las indicaciones de recuperación.
Por este motivo, la conveniencia de intervenir ambos pies en una misma cirugía debe estudiarse individualmente.
¿Cuándo pedir una valoración?
Si la prominencia situada junto al quinto dedo provoca dolor frecuente, inflamación, callosidades o hace cada vez más difícil encontrar un calzado cómodo, puede ser recomendable realizar una valoración.