Metatarsalgia: qué es, causas, síntomas y diagnóstico
La metatarsalgia es el dolor localizado en la parte anterior de la planta del pie, principalmente debajo de las cabezas de los metatarsianos, una zona que soporta una elevada carga durante la marcha y la carrera.
Puede estar relacionada con alteraciones biomecánicas, deformidades del antepié, sobrecarga deportiva, calzado inadecuado o lesiones articulares y nerviosas. Suele provocar dolor, presión, quemazón y durezas plantares, llegando en algunos casos a limitar la actividad diaria.
Para elegir el tratamiento adecuado es fundamental identificar la causa de la sobrecarga y diferenciarla de otras patologías del antepié.
Puedes ampliar información sobre el tratamiento conservador y las opciones quirúrgicas en nuestro artículo tratamiento y cirugía de la metatarsalgia.
¿Qué es la metatarsalgia?
La metatarsalgia es un síndrome doloroso que afecta a la región plantar del antepié, generalmente debajo de la segunda, tercera o cuarta cabeza metatarsal.
Durante la marcha, los metatarsianos distribuyen las cargas y participan en el impulso del pie. Cuando esta distribución se altera, una o varias cabezas metatarsales pueden soportar una presión excesiva y provocar irritación de los tejidos blandos, inflamación articular, dolor y formación de hiperqueratosis o callosidades.
¿Cuáles son las causas de la metatarsalgia?
La metatarsalgia suele tener un origen multifactorial. Puede aparecer por la combinación de características anatómicas, alteraciones biomecánicas, tipo de calzado y repetición de determinadas actividades.
- Alteraciones en la longitud de los metatarsianos
- Hallux valgus o juanete
- Dedos en garra o martillo
- Inestabilidad y lesión de la placa plantar
- Sobrecarga deportiva o laboral
- Calzado inadecuado
- Pérdida de la almohadilla grasa plantar
- Alteraciones biomecánicas
La metatarsalgia también puede estar relacionada con el neuroma de Morton, la bursitis intermetatarsal, las fracturas por estrés, la artritis o artrosis, las enfermedades reumatológicas, las neuropatías periféricas y la atrofia de la musculatura del pie.
¿Cuáles son los síntomas de la metatarsalgia?
El síntoma principal es el dolor en la zona anterior de la planta del pie. Su intensidad y localización pueden variar según la estructura afectada y el origen del problema.
Los síntomas más frecuentes son:
- Dolor debajo de una o varias cabezas metatarsales.
- Sensación de presión al caminar o permanecer de pie.
- Quemazón o escozor en el antepié.
- Sensación de tener una piedra o un cuerpo extraño dentro del zapato.
- Aparición de durezas o callosidades plantares.
- Inflamación alrededor de las articulaciones de los dedos.
- Dolor al caminar descalzo sobre superficies duras.
- Molestias al utilizar calzado estrecho o con tacón.
- Dolor durante la carrera, los saltos o la práctica deportiva.
- Desviación progresiva de uno de los dedos.
- Sensación de inestabilidad en la articulación metatarsofalángica.
¿Cómo se diagnostica la metatarsalgia?
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración completa del pie. No todas las metatarsalgias tienen el mismo origen, por lo que es necesario localizar con precisión la zona dolorosa e identificar los factores que generan la sobrecarga.
Historia clínica
Durante la consulta se valoran: el tiempo de evolución de los síntomas, la localización exacta del dolor, las actividades que lo desencadenan, el tipo de calzado utilizado y la actividad laboral y deportiva. También se revisan la existencia de traumatismos previos, los tratamientos realizados anteriormente y la presencia de enfermedades reumatológicas, neurológicas o metabólicas.
Exploración clínica
La exploración permite valorar: la posición de los dedos y los metatarsianos, la presencia de hallux valgus, las deformidades digitales, la localización de las callosidades y la movilidad de las articulaciones. También se revisan la estabilidad de la placa plantar, la sensibilidad de los nervios interdigitales, la retracción de la musculatura posterior y la distribución de las cargas durante el apoyo. También pueden realizarse maniobras específicas para diferenciar una lesión articular de un neuroma, una bursitis o una neuropatía.
Estudio biomecánico
El estudio biomecánico analiza cómo funciona el pie durante la bipedestación, la marcha o la carrera. Mediante plataformas de presiones y sistemas de análisis del movimiento se puede conocer qué metatarsianos soportan una carga excesiva y cómo influyen la posición del retropié, el primer radio, el tobillo y las extremidades inferiores. Esta información resulta especialmente útil para diseñar plantillas personalizadas y establecer medidas de descarga.
Ecografía musculoesquelética
La ecografía permite estudiar en tiempo real las estructuras blandas del antepié. Además, permite comparar ambos pies y localizar con precisión la estructura responsable del dolor.
Radiografía en carga
La radiografía permite valorar la alineación del antepié, la longitud de los metatarsianos, la presencia de hallux valgus, artrosis, deformidades óseas o alteraciones articulares.
Resonancia magnética
La resonancia magnética puede estar indicada cuando existen dudas diagnósticas o se sospechan lesiones profundas, fracturas por estrés, roturas de la placa plantar o alteraciones articulares complejas.
Preguntas frecuentes sobre la metatarsalgia
Preguntas frecuentes
¿La metatarsalgia es una enfermedad?
La metatarsalgia no es una enfermedad concreta, sino un término que describe el dolor localizado en la parte anterior de la planta del pie. Es necesario identificar la causa para seleccionar el tratamiento adecuado.
¿Por qué aparece una dureza debajo del metatarsiano?
La dureza aparece como respuesta de la piel ante una presión o fricción repetida. Eliminarla puede aliviar temporalmente las molestias, pero si no se corrige la sobrecarga, es habitual que vuelva a formarse.
¿Es recomendable dejar de hacer deporte?
Depende de la intensidad del dolor y del diagnóstico. En algunos casos es suficiente reducir temporalmente el impacto, modificar el entrenamiento y utilizar calzado con mayor amortiguación. Cuando existe una lesión estructural, puede ser necesario un periodo de reposo relativo.
¿La metatarsalgia puede empeorar con el tiempo?
Sí. Cuando persiste la sobrecarga pueden aparecer inflamación articular, lesiones de la placa plantar, deformidad progresiva de los dedos y callosidades recurrentes.
¿Cuándo debo acudir al podólogo?
Es recomendable acudir a consulta cuando el dolor persiste durante varios días, limita la marcha, aparece de forma recurrente o se acompaña de inflamación, hormigueo, desviación de los dedos o dificultad para utilizar calzado.
¿Qué pruebas son necesarias?
Las pruebas dependen de cada caso. La exploración clínica puede complementarse con un estudio biomecánico, ecografía, radiografía en carga o resonancia magnética.