Fascitis y fasciosis plantar: qué es, causas, síntomas y diagnóstico
La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en el talón. Afecta a la fascia plantar, una estructura fibrosa y resistente que se extiende desde el calcáneo hasta los dedos y que desempeña un papel fundamental en el soporte del arco plantar y en la mecánica del pie durante la marcha.
Aunque tradicionalmente se utiliza el término fascitis plantar, en muchos pacientes con dolor de larga evolución existe principalmente un proceso degenerativo, con alteración estructural de la fascia y escasos signos inflamatorios. En estos casos hablamos de fasciosis plantar.
Por este motivo, es importante diferenciar ambos procesos y realizar una valoración completa para determinar el estado real de la fascia, identificar los factores que están provocando la sobrecarga y seleccionar el tratamiento más adecuado.
¿Qué es la fascitis plantar?
La fascia plantar es una banda de tejido fibroso situada en la planta del pie. Se origina principalmente en la zona interna del calcáneo y se dirige hacia la parte anterior del pie.
Su función es fundamental para:
- Mantener el arco longitudinal del pie.
- Absorber y distribuir las cargas durante la marcha.
- Estabilizar el pie durante el apoyo.
- Facilitar la propulsión durante el despegue.
Cuando la fascia plantar se somete repetidamente a una carga superior a su capacidad de adaptación pueden aparecer dolor y alteraciones en su inserción sobre el calcáneo.
En fases iniciales puede existir un componente inflamatorio, lo que denominamos fascitis plantar.
Sin embargo, cuando el problema se mantiene durante meses, es frecuente que aparezcan cambios degenerativos en el tejido. En este caso hablamos de fasciosis plantar.
¿Cuál es la diferencia entre fascitis y fasciosis plantar?
Fascitis plantar
Hace referencia fundamentalmente a una irritación o inflamación de la fascia plantar, habitualmente relacionada con una sobrecarga reciente o un aumento brusco de actividad.
Fasciosis plantar
La fasciosis plantar corresponde a un proceso más crónico en el que predominan los cambios degenerativos del tejido.
La fascia puede presentar:
- Engrosamiento.
- Alteración de su estructura fibrilar.
- Áreas hipoecoicas en ecografía.
- Cambios degenerativos.
- Aumento de vascularización en algunos casos.
- Pequeñas roturas parciales.
- Alteraciones en la inserción sobre el calcáneo.
¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?
¿Cuáles son las causas?
Generalmente no existe una única causa. Su aparición suele estar relacionada con la combinación de sobrecarga mecánica, factores biomecánicos, actividad física y capacidad de adaptación de los tejidos.
- Sobrecarga de la fascia plantar
- Actividad deportiva de impacto
- Alteraciones biomecánicas
- Acortamiento de la musculatura posterior
- Calzado
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma principal es el dolor en la zona plantar e interna del talón, habitualmente próximo a la inserción de la fascia plantar en el calcáneo.
Son frecuentes:
- Dolor intenso durante los primeros pasos de la mañana.
- Dolor al caminar después de permanecer sentado.
- Dolor a la palpación de la zona plantar-medial del calcáneo.
- Molestias al permanecer muchas horas de pie.
- Dolor durante o después de la actividad deportiva.
- Aumento progresivo de los síntomas en cuadros evolucionados.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico debe combinar la historia clínica, la exploración física y pruebas de imagen.
No todo dolor de talón corresponde a una fascitis plantar, por lo que es importante identificar con precisión qué estructura está generando los síntomas.
Exploración física
Durante la exploración se valora:
- Localización exacta del dolor.
- Dolor a la palpación de la fascia plantar.
- Estado de la inserción en el calcáneo.
- Movilidad del tobillo.
- Flexibilidad de la musculatura posterior.
- Movilidad del primer dedo.
- Forma y estructura del pie.
- Distribución de las cargas.
- Posibles signos de afectación neurológica.
Estudio biomecánico de la pisada
El estudio biomecánico permite analizar cómo se comportan el pie, el tobillo y el resto de la extremidad inferior durante la marcha y, cuando está indicado, durante la carrera.
Esta valoración puede ayudar a identificar factores que estén aumentando la tensión sobre la fascia plantar.
Ecografía
La ecografía musculoesquelética permite estudiar directamente la fascia plantar y valorar:
- Grosor.
- Estructura fibrilar.
- Áreas de degeneración.
- Cambios en su inserción.
- Roturas parciales.
- Edema de tejidos adyacentes.
- Aumento de vascularización mediante Doppler.
En cuadros crónicos resulta especialmente útil para diferenciar un proceso predominantemente inflamatorio de uno degenerativo.
Radiografía
La radiografía puede ser útil para valorar el calcáneo y descartar determinadas alteraciones óseas.
En algunos pacientes puede aparecer un espolón calcáneo plantar.
Sin embargo, la presencia de un espolón en una radiografía no significa necesariamente que sea el responsable del dolor.
Muchas personas presentan espolones calcáneos sin síntomas.
Resonancia magnética
La resonancia magnética puede estar indicada cuando:
- El diagnóstico no está claro.
- Existe sospecha de rotura de la fascia.
- Los síntomas persisten a pesar del tratamiento.
- Se sospechan lesiones asociadas.
- Es necesario estudiar otras estructuras del talón.
Diagnóstico diferencial del dolor de talón
Uno de los puntos más importantes en un paciente con talalgia es determinar si el dolor procede realmente de la fascia plantar.
No todo dolor de talón es una fascitis plantar.
Existen diferentes patologías que pueden producir síntomas muy similares y que requieren tratamientos completamente distintos.
- Neuropatía del nervio de Baxter
- Síndrome del túnel del tarso
- Neuropatía de las ramas calcáneas
- Atrofia o alteración de la almohadilla grasa del talón
- Fractura de estrés del calcáneo
- Rotura parcial de la fascia plantar
- Patología reumatológica
- Patología ósea
¿Cómo diferenciamos una fascitis plantar de una neuropatía?
La localización y las características del dolor aportan información muy importante.
En la fascitis plantar suele predominar:
- Dolor en la inserción medial de la fascia.
- Dolor durante los primeros pasos de la mañana.
- Dolor después de periodos de reposo.
- Dolor localizado a la palpación de la fascia.
En una neuropatía pueden aparecer con mayor frecuencia:
- Quemazón.
- Hormigueos.
- Descargas eléctricas.
- Adormecimiento.
- Dolor irradiado.
- Dolor nocturno en algunos pacientes.
- Signos positivos en la exploración de los nervios.
Por este motivo, cuando un paciente ha sido tratado durante meses de una supuesta fascitis plantar sin mejoría, es importante revisar el diagnóstico y descartar una posible causa neurológica.
Preguntas frecuentes sobre la fascitis y fasciosis plantar
Preguntas frecuentes
¿La fascitis plantar y el espolón calcáneo son lo mismo?
No. La fascitis plantar afecta a la fascia, mientras que el espolón es una formación ósea que puede aparecer en el calcáneo.
Puede existir un espolón sin dolor y también una fascitis plantar sin espolón.
¿Por qué me duele especialmente por la mañana?
Después de varias horas de reposo, la fascia vuelve a someterse a tensión al comenzar a caminar. Por este motivo, los primeros pasos suelen ser especialmente dolorosos.
¿La fascitis plantar puede hacerse crónica?
Sí. Cuando los síntomas persisten durante meses pueden aparecer cambios degenerativos en la fascia. En estos casos hablamos con mayor precisión de fasciosis plantar.
¿Cómo sé si realmente tengo fascitis plantar?
El diagnóstico no debería basarse únicamente en la localización del dolor.
Una valoración especializada permite explorar la fascia, valorar la biomecánica, estudiar la zona mediante ecografía y descartar otras causas de talalgia.
¿Puede confundirse con una neuropatía de Baxter?
Sí. Ambas patologías pueden producir dolor en la región plantar e interna del talón.
Por este motivo, en cuadros persistentes es importante valorar también los nervios que recorren la zona.
¿Cuándo debo consultar?
Es recomendable realizar una valoración especializada cuando:
- El dolor persiste durante varias semanas.
- Dificulta caminar o hacer deporte.
- Aumenta progresivamente.
- No mejora con los tratamientos habituales.
- Aparecen hormigueos, quemazón o descargas.
- El dolor no presenta las características habituales de una fascitis plantar.
Un diagnóstico preciso permite determinar si el origen del dolor se encuentra realmente en la fascia plantar o en otra estructura del talón y seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Puedes ampliar la información sobre la cirugía de la fascitis plantar en su página específica.