Espolón calcáneo: qué es, causas, síntomas y diagnóstico

El espolón calcáneo es una formación ósea situada habitualmente en la parte inferior del calcáneo, cerca de la inserción de la fascia plantar.

Es frecuente observarlo en radiografías, pero su presencia no significa necesariamente que sea la causa del dolor de talón, ya que también puede aparecer en personas sin síntomas.

En muchos casos, la talalgia puede estar relacionada con otras estructuras como la fascia plantar, la almohadilla grasa del talón o determinadas ramas nerviosas, por lo que es importante realizar una valoración completa.

En este artículo explicamos qué es el espolón calcáneo, por qué aparece, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y con qué otras patologías puede confundirse.

Las opciones de tratamiento conservador, intervencionista y quirúrgico pueden desarrollarse en un artículo específico:

Tratamiento del espolón calcáneo y dolor plantar del talón

¿Qué es un espolón calcáneo?

El calcáneo es el hueso que forma el talón.

En su zona inferior se insertan diferentes estructuras que soportan importantes cargas durante la marcha y la actividad física.

El espolón calcáneo plantar consiste en una proliferación ósea que se desarrolla progresivamente en esta región y que puede visualizarse mediante una radiografía lateral del pie.

Puede encontrarse asociado a la fascitis o fasciosis plantar, a una sobrecarga crónica del talón, a cambios en la inserción de las estructuras plantares, a alteraciones biomecánicas o a años de cargas repetidas sobre el calcáneo.

Sin embargo, la presencia del espolón no implica necesariamente que exista dolor.

¿El espolón calcáneo es lo mismo que la fascitis plantar?

No. Son dos alteraciones diferentes que pueden aparecer conjuntamente.

El espolón calcáneo es una formación ósea.

La fascitis o fasciosis plantar afecta a la fascia plantar, una banda fibrosa situada en la planta del pie que participa en el mantenimiento del arco y en la mecánica de la marcha.

Un paciente puede presentar un espolón sin fascitis, una fascitis sin espolón, espolón y fasciosis al mismo tiempo o un espolón visible en una radiografía sin presentar ningún síntoma.

Por este motivo, ante un paciente con dolor de talón no debemos asumir automáticamente que el espolón visible en la radiografía es la causa de las molestias.

¿Por qué aparece un espolón calcáneo?

El espolón suele desarrollarse progresivamente y su aparición puede estar relacionada con diferentes factores.

¿Cuáles son los síntomas?

Uno de los conceptos más importantes es que el espolón calcáneo puede no provocar ningún síntoma.

Cuando una persona presenta un espolón y dolor plantar del talón, debemos determinar qué estructura está causando realmente las molestias.

Los síntomas pueden incluir:

Muchos de estos síntomas son similares a los que aparecen en una fascitis o fasciosis plantar, motivo por el cual resulta fundamental valorar conjuntamente ambas situaciones.

¿Cómo se diagnostica un espolón calcáneo?

El diagnóstico debe combinar la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen.

La radiografía permite confirmar la existencia del espolón, pero por sí sola no determina cuál es la causa del dolor.

Exploración física

Durante la exploración se valora la localización exacta del dolor, la respuesta a la palpación del calcáneo, la inserción de la fascia plantar, el estado de la almohadilla grasa y el recorrido de las estructuras nerviosas. También se revisan la movilidad del tobillo, la flexibilidad de la musculatura posterior, el tipo de pie y las posibles alteraciones biomecánicas. La localización y las características del dolor son fundamentales para orientar el diagnóstico.

Radiografía

La radiografía lateral del pie permite visualizar claramente el espolón calcáneo y valorar su presencia, tamaño, forma y orientación, además de la morfología del calcáneo y posibles alteraciones óseas asociadas. Sin embargo, un espolón grande no tiene por qué producir más dolor que uno pequeño. La imagen radiológica debe interpretarse siempre junto con los síntomas y la exploración del paciente.

Ecografía

La ecografía musculoesquelética permite estudiar los tejidos blandos de la región plantar del talón. Puede utilizarse para valorar el grosor y el patrón fibrilar de la fascia plantar, la fasciosis, las alteraciones en su inserción, posibles roturas parciales y la vascularización mediante Doppler. También permite revisar los tejidos blandos próximos, la almohadilla grasa y determinadas estructuras nerviosas. En pacientes con un espolón visible en radiografía, resulta especialmente útil para determinar si existe una lesión asociada de la fascia plantar.

Estudio biomecánico de la pisada

Cuando está indicado, el estudio biomecánico permite analizar cómo se comportan el pie, el tobillo y el resto de la extremidad inferior durante la marcha y la carrera. Puede estudiar la distribución de las cargas, el patrón de apoyo, el movimiento del retropié, el comportamiento del arco plantar, la movilidad del tobillo y la mecánica durante la propulsión. El objetivo no es únicamente identificar el espolón, sino comprender qué factores pueden estar manteniendo la sobrecarga del talón.

Diagnóstico diferencial: no todo dolor de talón es un espolón

Este es uno de los aspectos más importantes en el diagnóstico.

La presencia de un espolón en una radiografía puede hacer que se atribuyan automáticamente las molestias a esta formación ósea.

Sin embargo, existen numerosas causas de dolor plantar del talón.

¿Cómo sabemos si el espolón es realmente el responsable del dolor?

El hecho de visualizar un espolón en una radiografía no es suficiente para establecer que sea el origen de las molestias.

Para determinar la causa del dolor es importante valorar conjuntamente la localización exacta de los síntomas, las características del dolor, el estado de la fascia plantar, la presencia de signos neurológicos, el estado de la almohadilla grasa, la exploración del calcáneo, los factores biomecánicos y los hallazgos ecográficos y radiológicos.

Por este motivo, el tratamiento no debería dirigirse únicamente a “eliminar el espolón”, sino a tratar la estructura que realmente está causando el dolor.

Espolón calcáneo anterior y posterior: no son lo mismo

Es importante diferenciar el espolón calcáneo plantar de las prominencias óseas localizadas en la parte posterior del calcáneo.

El espolón plantar aparece en la parte inferior del talón y suele estudiarse en relación con la fascia plantar.

Las prominencias de la región posterior del calcáneo se encuentran próximas a la inserción del tendón de Aquiles y pueden estar relacionadas con otras patologías, como la deformidad de Haglund o la tendinopatía insercional del Aquiles.

Por tanto, aunque ambas alteraciones afectan al calcáneo, su localización, estructuras implicadas y tratamiento son diferentes.

Preguntas frecuentes sobre el espolón calcáneo

Preguntas frecuentes

¿Tener un espolón calcáneo significa que tiene que doler?

No. Muchas personas presentan un espolón visible en una radiografía sin experimentar ningún tipo de dolor.

No. El espolón es una formación ósea y la fascitis o fasciosis afecta a la fascia plantar.

Pueden aparecer conjuntamente, pero son alteraciones diferentes.

El componente óseo puede permanecer visible aunque el paciente deje de tener síntomas.

Por este motivo, la desaparición radiológica del espolón no es necesariamente el objetivo del tratamiento.

No necesariamente.

El tamaño del espolón no permite determinar por sí solo la intensidad de las molestias.

La exploración clínica permite localizar la región dolorosa.

La radiografía estudia el componente óseo y la ecografía permite valorar la fascia plantar y los tejidos blandos.

La combinación de ambas pruebas proporciona una valoración mucho más completa.

Sí.

La neuropatía del nervio de Baxter, el síndrome del túnel del tarso y otras ramas nerviosas pueden producir dolor en el talón.

La presencia de quemazón, hormigueos, descargas o irradiación hace especialmente importante realizar una exploración neurológica.

No necesariamente.

La indicación de tratamiento debe depender de la causa real del dolor, de la evolución de los síntomas y de la respuesta a los tratamientos realizados previamente.

La presencia aislada de un espolón en una radiografía no constituye por sí misma una indicación quirúrgica.

Es recomendable realizar una valoración cuando:

Una valoración especializada permite determinar qué estructura está produciendo realmente la talalgia y seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

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