Neuropatías compresivas del pie y tobillo: síntomas, diagnóstico y tipos
Las neuropatías compresivas del pie y tobillo aparecen cuando un nervio periférico queda comprimido o irritado a lo largo de su recorrido.
Pueden producir dolor, quemazón, hormigueos, descargas eléctricas, adormecimiento o alteraciones de la sensibilidad, y en algunos casos también afectación muscular.
Su diagnóstico puede ser complejo porque pueden confundirse con patologías frecuentes como la fascitis plantar, tendinopatías, metatarsalgias o problemas articulares.
Por ello, ante síntomas neurológicos o dolor persistente, es importante valorar los nervios periféricos para determinar qué nervio está afectado, dónde se encuentra la compresión y cuál es su causa.
¿Qué es una neuropatía compresiva?
Los nervios recorren la extremidad atravesando músculos, fascias, ligamentos y diferentes túneles anatómicos.
En algunos puntos disponen de poco espacio y pueden quedar sometidos a presión o tensión repetida.
La compresión de un nervio puede aparecer como consecuencia de:
- Traumatismos.
- Esguinces.
- Cirugías previas.
- Fibrosis o cicatrices.
- Compresión externa.
- Alteraciones anatómicas.
- Inflamación de estructuras próximas.
- Gangliones u otras lesiones ocupantes de espacio.
- Sobrecarga repetitiva.
- Determinados factores biomecánicos.
La sintomatología dependerá del nervio afectado y del lugar exacto donde se produzca la lesión.
¿Qué síntomas produce un nervio comprimido?
Los síntomas neurológicos pueden ser muy diferentes de un paciente a otro. Entre los más frecuentes encontramos:
- Quemazón.
- Hormigueos.
- Descargas eléctricas.
- Adormecimiento.
- Sensación de corriente.
- Dolor punzante.
- Hipersensibilidad al contacto.
- Alteraciones de la sensibilidad.
- Dolor irradiado.
- Molestias con determinados zapatos.
- Dolor durante la marcha o actividad deportiva.
Una característica importante es que el dolor no siempre aparece exactamente en el punto donde el nervio está comprimido.
Los síntomas pueden desplazarse o irradiarse siguiendo el recorrido del nervio.
Principales neuropatías compresivas del pie y tobillo
Existen diferentes nervios susceptibles de sufrir atrapamiento.
Síndrome del túnel del tarso
El síndrome del túnel del tarso se produce por una compresión del nervio tibial o de alguna de sus ramas en la región interna del tobillo.
Neuropatía del nervio plantar medial
El nervio plantar medial recorre la zona interna de la planta del pie.
Neuropatía del nervio plantar lateral
El nervio plantar lateral puede comprimirse en diferentes puntos de su recorrido. Puede generar dolor, quemazón o parestesias en la región plantar y lateral del pie. De este nervio se origina además una rama especialmente importante en determinados cuadros de dolor del talón: el nervio de Baxter.
Neuropatía del nervio de Baxter
El nervio de Baxter, también denominado primera rama del nervio plantar lateral o nervio calcáneo inferior, puede sufrir compresión y producir dolor en la zona plantar e interna del talón. Es especialmente importante porque puede confundirse con una fascitis o fasciosis plantar.
Neuropatías de las ramas calcáneas
Las diferentes ramas nerviosas que proporcionan sensibilidad al talón también pueden sufrir irritación o atrapamiento.
Neuropatía del nervio peroneo superficial
El nervio peroneo superficial proporciona sensibilidad a gran parte del dorso del pie.
Neuropatía de las ramas dorsocutáneas
El nervio peroneo superficial se divide distalmente en diferentes ramas sensitivas que recorren el dorso del pie.
Neuropatía del nervio peroneo profundo
El atrapamiento del nervio peroneo profundo a nivel anterior del tobillo también se denomina síndrome del túnel tarsiano anterior.
Neuropatía del nervio sural
El nervio sural proporciona sensibilidad a la zona posterolateral del tobillo y al borde externo del pie.
Neuroma de Morton
El denominado neuroma de Morton afecta habitualmente a un nervio interdigital del antepié.
¿Cómo se diagnostica una neuropatía compresiva?
El diagnóstico debe comenzar con una historia clínica y una exploración neurológica específica.
No existe una única prueba capaz de diagnosticar todas las neuropatías compresivas del pie.
Exploración neurológica
La exploración permite intentar identificar qué nervio está afectado y dónde podría encontrarse la compresión.
- Test de Tinel: Consiste en estimular mediante pequeños golpes el recorrido del nervio. Cuando aparece una sensación de corriente, hormigueo o irradiación hacia su territorio puede orientar hacia una zona de irritación nerviosa.
- Test de compresión y provocación: La presión sobre determinados puntos anatómicos o algunas posiciones del pie y tobillo pueden reproducir los síntomas. Esto permite delimitar con mayor precisión el posible lugar de compresión.
- Exploración sensitiva: Estudiar la sensibilidad, diferencias entre ambos pies, hipersensibilidad, zonas de adormecimiento, distribución de las parestesias.
Ecografía de alta resolución del nervio periférico
La ecografía musculoesquelética de alta resolución permite visualizar numerosos nervios periféricos del pie y tobillo. Puede utilizarse para estudiar:
- Recorrido del nervio.
- Calibre.
- Estructura.
- Cambios de grosor.
- Punto de compresión.
- Relación con músculos y fascias.
- Cicatrices o adherencias.
- Gangliones y otras masas.
- Estructuras vasculares próximas.
Una de sus principales ventajas es que permite realizar una valoración dinámica y en tiempo real, siguiendo el nervio a lo largo de su recorrido.
En determinados casos puede ser especialmente útil para identificar una causa estructural de compresión.
Estudios neurofisiológicos
En determinados pacientes puede ser necesario realizar un electromiograma y estudio de conducción nerviosa. Estas pruebas permiten analizar el funcionamiento eléctrico de los nervios y músculos. Pueden ayudar a:
- Confirmar determinadas neuropatías.
- Valorar la gravedad.
- Localizar el nivel de afectación.
- Diferenciar una neuropatía periférica de una radiculopatía.
- Estudiar afectaciones más generalizadas.
Sin embargo, algunas neuropatías distales o de ramas nerviosas pequeñas pueden resultar difíciles de estudiar neurofisiológicamente.
Por ello, un estudio neurofisiológico debe interpretarse conjuntamente con la clínica y el resto de las pruebas.
Resonancia magnética
La resonancia magnética puede ser especialmente útil cuando se sospechan:
- Lesiones ocupantes de espacio.
- Alteraciones profundas.
- Fibrosis.
- Patología muscular.
- Patología ósea.
- Cambios secundarios a denervación.
En determinadas neuropatías crónicas puede mostrar cambios en los músculos dependientes del nervio afectado.
Estudio biomecánico
Cuando los síntomas aparecen principalmente caminando, corriendo o realizando determinadas actividades, puede estar indicado realizar un estudio biomecánico. Permite analizar:
- Movimiento del pie.
- Movimiento del tobillo.
- Distribución de cargas.
- Comportamiento del retropié.
- Factores mecánicos que puedan aumentar la tensión sobre determinados nervios.
El objetivo es valorar si existe algún factor funcional que pueda contribuir a mantener la irritación nerviosa.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico diferencial es uno de los aspectos fundamentales en las neuropatías del pie.
- Fascitis y fasciosis plantar
- Espolón calcáneo
- Tendinopatías
- Metatarsalgia
- Radiculopatía lumbar
- Polineuropatía
¿Por qué algunas neuropatías del pie pasan desapercibidas?
Estas patologías pueden permanecer sin diagnosticar durante meses o incluso años porque:
- Pueden imitar otras patologías.
- Algunos nervios afectados son muy pequeños.
- El dolor puede aparecer lejos del punto de compresión.
- Pueden coexistir diferentes lesiones.
- Una prueba aislada puede ser normal.
- El paciente puede haber sido diagnosticado previamente de fascitis, tendinitis o metatarsalgia.
Por ello, cuando existe dolor persistente, quemazón, parestesias o tratamientos anteriores sin resultado, es importante valorar específicamente el sistema nervioso periférico.
Preguntas frecuentes sobre neuropatías compresivas
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber si mi dolor es de origen nervioso?
Los síntomas como quemazón, hormigueos, descargas eléctricas, adormecimiento o hipersensibilidad hacen sospechar una posible afectación nerviosa.
La exploración permite determinar si la distribución de los síntomas coincide con un nervio concreto.
¿Una neuropatía puede confundirse con una fascitis plantar?
Sí. La neuropatía del nervio de Baxter es uno de los ejemplos más importantes.
Puede producir dolor plantar del talón y, además, puede coexistir con una fascitis o fasciosis plantar.
¿Puede aparecer una neuropatía después de un esguince?
Sí. Un esguince puede producir tracción directa sobre un nervio, inflamación, fibrosis o alteraciones posteriores que favorezcan su irritación.
¿Puede aparecer después de una cirugía?
Sí. Determinadas neuropatías pueden relacionarse con cicatrices, adherencias o lesiones del nervio después de una intervención.
¿La ecografía permite ver los nervios?
Sí. La ecografía de alta resolución permite visualizar numerosos nervios periféricos, seguir su recorrido y estudiar su relación con los tejidos próximos.
¿Siempre necesito un electromiograma?
No. Dependerá del nervio afectado, de la historia clínica y de los hallazgos de la exploración.
En algunas neuropatías es una prueba muy útil, mientras que en atrapamientos de pequeñas ramas distales puede aportar menos información.
¿Pueden estar afectados varios nervios?
Sí. Pueden existir diferentes puntos de compresión o afectarse varias ramas nerviosas.
Por ello, la exploración debe estudiar el recorrido completo de los nervios y no únicamente el punto donde el paciente refiere dolor.
¿Cuándo debería acudir a una valoración especializada?
Es recomendable realizar una valoración específica cuando existe:
- Dolor persistente sin diagnóstico claro.
- Quemazón.
- Hormigueos.
- Descargas eléctricas.
- Adormecimiento.
- Hipersensibilidad.
- Dolor después de un esguince, traumatismo o cirugía.
- Talalgia que no mejora con tratamientos dirigidos a la fascia plantar.
- Dolor en el antepié compatible con neuropatía.
- Tratamientos anteriores sin mejoría.
El objetivo de una valoración especializada no es únicamente determinar si existe una neuropatía, sino identificar qué nervio está afectado, dónde se encuentra la posible compresión y qué factores pueden estar provocándola.
Un diagnóstico preciso permite seleccionar posteriormente el tratamiento más adecuado para cada paciente.