Uña encarnada u onicocriptosis: causas, síntomas y diagnóstico

La uña encarnada u onicocriptosis aparece cuando uno de los bordes de la uña presiona o penetra en la piel, provocando dolor, inflamación y, en casos avanzados, infección o tejido de granulación.

Afecta principalmente al dedo gordo y es frecuente en adolescentes, deportistas y personas que utilizan calzado estrecho o cortan las uñas de forma inadecuada.

En sus fases iniciales puede causar molestias leves, pero sin tratamiento puede evolucionar con supuración, sangrado o granuloma. Un diagnóstico podológico precoz ayuda a aliviar los síntomas y prevenir recurrencias, especialmente en pacientes con diabetes, problemas circulatorios o alteraciones de la sensibilidad.

En este artículo analizamos la uña encarnada o onicocriptosis desde que es, cuáles son las causas, síntomas y diagnóstico.

Las opciones de tratamiento conservador y las diferentes alternativas quirúrgicas se desarrollan en el siguiente artículo:

¿Qué es la uña encarnada o onicocriptosis?

La onicocriptosis es una alteración en la que el borde o una pequeña espícula de la lámina ungueal entra en conflicto con el pliegue de piel situado a su alrededor.

No siempre es la uña la que “crece hacia dentro”. En algunos pacientes, el problema se produce porque el tejido lateral aumenta de volumen, se inflama y termina cubriendo parcialmente el borde de la uña. En otros casos, una esquina mal cortada o una pequeña punta ungueal penetra directamente en la piel.

La presión mantenida provoca una lesión progresiva del tejido, desencadenando:

La uña encarnada puede afectar a un solo borde, a los dos lados de la misma uña o, con menor frecuencia, a varios dedos. El borde lateral externo del dedo gordo es una de las localizaciones más habituales.

¿Cuáles son las causas de la uña encarnada?

La uña encarnada no siempre tiene una única causa. Habitualmente aparece por la combinación de la forma de la uña, las características del dedo, el calzado, el corte ungueal y la presión repetida sobre la zona.

¿Cuáles son los síntomas de la uña encarnada?

Los síntomas dependen del grado de penetración de la uña, del tiempo de evolución y de la presencia o ausencia de infección.

¿Cómo se diagnostica la uña encarnada?

El diagnóstico de la onicocriptosis es fundamentalmente clínico. En la mayoría de los casos no es necesario realizar radiografías ni otras pruebas de imagen.

Preguntas frecuentes sobre la uña encarnada

Preguntas frecuentes

¿La uña encarnada puede curarse sola?

Una onicocriptosis muy leve puede mejorar si se elimina la presión, se utiliza un calzado amplio y se corrige el cuidado de la uña. Sin embargo, cuando existe una espícula clavada, inflamación importante, granuloma o episodios recurrentes, es frecuente que el problema persista hasta retirar profesionalmente el fragmento causante.

No es recomendable profundizar en los laterales ni intentar extraer la uña con tijeras, pinzas o alicates. Estas maniobras pueden dejar una espícula más profunda, provocar una herida o introducir una infección.

El corte debe realizarse recto y sin redondear excesivamente las esquinas.

No necesariamente. Para resolver el problema suele ser fundamental eliminar el fragmento de uña que está lesionando la piel.

Los antibióticos pueden estar indicados cuando existe una infección clínicamente relevante o extendida, pero deben ser prescritos después de valorar al paciente. No sustituyen la corrección de la causa mecánica.

La uña encarnada puede repetirse cuando persiste su causa: corte incorrecto, curvatura excesiva, calzado estrecho, traumatismos deportivos, deformidad del dedo o crecimiento anómalo de la matriz ungueal.

También puede recidivar cuando se retira solamente la parte visible de la uña, pero permanece una espícula o vuelve a crecer el borde conflictivo.

Sí. Puede aparecer en un único borde o en ambos laterales. El tratamiento debe adaptarse a las zonas afectadas y conservar la mayor cantidad posible de uña sana.

Sí. En niños pequeños puede relacionarse con una forma ungueal determinada, uñas muy finas, presión del calzado o inflamación de los pliegues.

En adolescentes son frecuentes la sudoración, el deporte, el uso de calzado ajustado y el corte incorrecto de las uñas.

La lesión puede evolucionar hacia un aumento del dolor, inflamación persistente, infección, sangrado y formación de tejido de granulación.

En personas con diabetes, problemas circulatorios o alteraciones de sensibilidad, las complicaciones pueden ser más relevantes y requieren una valoración precoz.

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